Octubre 2014

Entramos en el otoño, una de nuestras estaciones preferidas, junto con la primavera.
En otoño los prados de las montañas se llenan de unas flores moradas, pequeñas, que crecen pegadas al suelo. Son crocus, emparentados con el azafrán, y presentan unos pistilos amarillos muy característicos, que contrastan de manera llamativa con el morado de los pétalos.

A esta flor, en algunas zonas, se la conoce como “espantapastores” porque cuando aparecían en el campo señalaban el momento en que los pastores, que habían pasado el verano en la montaña, tenían que partir a tierras extremeñas.

Una flor con historia para el mes de octubre.
Para descargar gratis este fondo de pantalla, pincha aquí.