Una boda de invierno en un Palacio de cuento
Cuando el equipo de Wednesday Wedding Planners nos contaron cómo querían África y David su boda, nos encantó la idea. Una boda invernal en Úbeda, Jaén, un enclave precioso rodeado de olivos.
Ambos querían una boda de corte clásico, con una decoración floral elegante y asilvestrada, con muchos verdes y una gama cromática suave con toques malvas.
El ramo de novia de África es uno de los más bonitos y diferentes que hemos hecho.
A ella le gustan mucho las texturas, las flores pequeñas y los ramos con caída natural y estilo decadente y desestructurado. Toda una suerte, ¡nuestros preferidos!
En su ramo abundaban diferentes tipos de verdes de tonos suaves, astrantias, unas anémonas preciosas, brunias y varias crasas.
La boda religiosa se celebró en la iglesia de San Nicolás de Bari, un templo gótico precioso que decoramos con un estilo muy natural, con guirnaldas de eucalipto, flores pequeñas y velas, ¡muchas velas!
La mezcla de vegetación verde y velas creaba una atmósfera realmente especial y muy elegante.
Una anécdota de la decoración de la iglesia fue que el párroco, al preguntarle si le gustaba el resultado, nos comentó que no habíamos puesto casi flores, lo cual no le hizo mucha gracia porque no veía la iglesia «vestida» para una ceremonia como una boda.
Sin embargo, África y David estaban encantados (¡y nosotras también!).
La celebración tuvo lugar en el Hotel Palacio de Úbeda, antigua joya del renacimiento andaluz, hoy restaurado y transformado en hotel 5* gran lujo. ¡No todos los días tenemos el privilegio de decorar un palacio!
El cóctel lo celebraron en el antiguo claustro del hotel, presidido por una enorme mesa central donde se colocó el protocolo junto a una gran copa de flores, ¡quedó espectacular!
El gran salón donde se celebró la cena tenía los techos altísimos y paredes neutras.
Las mesas eran redondas e intercalamos en ellas diferentes tipos de centros de mesa, unos eran altos sobre pies de forja y brazos con velas y otros copas bajas. Todos tenían el mismo estilo asilvestrado y bohemio, con gran cantidad de verdes y unas hortensias enormes junto con eryngium y estatices.
África nos recalcó que quería que la única iluminación fuera la de las velas, por lo que fueron muy protagonistas, utilizamos gran cantidad de fanales y velas bajas en todas las mesas, creando una atmósfera realmente acogedora y con un encanto muy especial.
La mesa presidencial era de corte imperial, ya que África y David, querían disfrutar de la cena acompañados, no sólo de los padrinos, sino también de varios familiares y amigos. Aquí diseñamos un gran camino de mesa lleno de flores, verdes y fanales con velas.
Sobre la mesa de los novios, presidiendo la pared principal del salón, había una pantalla de televisión gigante que el hotel no podía quitar.
Junto a Wednesday WP y África y David, estuvimos buscando la mejor solución para disimular esa pantalla y que no se llevara el protagonismo.
Finalmente, la idea fue colocar un panel enorme con el mismo diseño de las invitaciones (sus iniciales rodeadas por unas ramitas de olivo) adornado con una frondosa guirnalda.
El salón quedó espectacular, y dimos con la solución perfecta para esconder la pantalla gigante sin que el resultado quedara «raro».
El día anterior a la boda, David recolectó él mismo ramitas de olivo de los olivares de la familia, que luego se colocaron en la decoración de cada uno de los platos, un detalle que nos encantó.
Aunque fue una gran boda, compleja por su tamaño y logística al celebrarse fuera de Madrid, todo fue sencillísimo gracias a una buena planificación con Violeta y Estrella de Wednesday Wedding Planners, es una maravilla trabajar con ellas.
Y por supuesto, a los encantadores África y David, que todo lo que les proponíamos les gustaba y confiaron plenamente en nosotras.
Todas las maravillosas fotografías son de Encarnación Campanario.